Cuando
la plaga de las emociones satura tu mente y tu cuerpo, cómo controlarlo o saber
llevarlo tanto en tu vida personal como en el trabajo es la cuestión, más aún,
si ambas están relacionadas. Partamos del punto en que trabajo en SC Group
empresa en donde vives experiencias extraordinarias por medio de capacitación,
integración, eventos corporativos, proyectos macroeconómicos, establecimiento
de indicadores, entre varias actividades más, donde tengo dos jefes (entre
ellos mi hermana) y mi responsabilidad es la administración general y la
logística de los eventos. Explicaré a fondo las emociones que en menos de un
mes he llevado al máximo, siento que al compartirlas valdrá la pena haberlas
vivido, contando a grandes y pequeños detalles algunos momentos, que van de lo asombroso
hasta lo devastador.

Iniciaré
por la Felicidad, es cuando te sientes pleno, satisfecho por las cosas que has
hecho o logrado. Empecemos por el cumple de mi papá, cumplir 70 años se dice
fácil y rápido, pero contar con la energía, querer disfrutarlos y tener la
actitud de festejarlos, hicieron que mi hermana y yo decidiéramos, literal,
aventar la casa por la ventana, es decir, hacer todo lo que estuviera en
nuestras manos y no estuviera para que mi papá tuviera un día más allá de lo
increíble. La verdad nos dedicamos a crear, planear y hacer eventos superando
lo que el cliente espera, así que haciendo lo que nos gusta, planeando,
viviendo y trabajando en cada detalle, pude disfrutar cada uno de los momentos,
en especial las sorpresas, tales como la lona de los recuerdos, el pastel
fondant diseñado por mí, la mesa de gulas, los arreglos de las mesas, el
montaje del evento, los artículos de animación y la cereza del pastel que era el
boom de la noche, el imitador de Juan Gabriel, generando desde la planeación
momentos extraordinarios. Teniendo ambas que lidiar entre el trabajar y organizar
la fiesta de papá en los tiempos libres. Llegó la fecha esperada, jueves 5 de
mayo, ver en la cara de mi papá una sonrisa en todo momento fue más allá de lo
espectacular, todos los detalles desde el pequeño letrero en la pared hasta el
show sorpresa, nos dieron un toque exquisito que puedo asegurar que dejo marca
en todos los corazones de sus amigos y acompañantes, pero lo principal es que en
mi familia, los RyR, recordaremos este día por siempre y no bueno, lo realmente
fantástico, es que mi papá disfrutó en grande su cumpleaños, valiendo la pena
cada uno de los esfuerzos.
El
siguiente sentimiento sería cansancio, es la debilidad provocada por el
esfuerzo tanto mental como físico, debido a que la última semana de abril en el
trabajo había sido algo movida entre cierre de mes y la realización de algunos
eventos, iniciamos mayo con ritmo, los preparativos para el evento de papá
hicieron que varios días el sueño fueran unas cuantas horas, la verdad, fueron
desgastantes y agotadores. Por obvias razones al siguiente día entre entregar a
cada proveedor, recoger todo el material sobrante y solucionar el auto
descompuesto, hicieron que el cansancio se incrementara, pero había valido la
pena cada momento. Claro está que hablando laboralmente, había pedido
únicamente un día completo, media tarde de jueves y media tarde de viernes, y
hasta ahora llevaba ya dos días enteros, entre el montaje de la fiesta y el
desmontaje. Estaba segura que el lunes podría reponer el tiempo que había
excedido sin problemas. Contaba con la comprensión de mi jefa.
La
diversión extrema, es cuando pasas el tiempo de manera agradable siendo
distintas a la rutina, la verdad es que tenía planeado este viaje desde hacía
unos meses, ir a la feria de San Marcos, pero sobretodo ver a mi mejor amiga
que es como mi hermana, conocer su hogar, visitar a mi cuñadito, disfrutar en
grande la visita. Me quedé corta con la definición, llegamos el viernes casi en
la noche y junto con el sábado fue espectacular, diversión al por mayor,
bailar, caminar, platicar, jugar, todo caminaba de forma extraordinaria, la
felicidad se desbordaba por cada poro de mi cuerpo y el cansancio se iba
acumulando en espera del domingo descansar para reponerme, y llegar con todas
las energías acumuladas para trabajar.
Angustia,
es el peor sentimiento después de llegar a un boom de felicidad, es un
sentimiento incomprensible, presentir que va a ocurrir algo sin alguna causa
precisa. Explicaré el sentimiento, despierto el domingo después de haber
dormido tres horas, al transcurrir unos minutos mi corazón latía a mil por
hora, intenté dormir pero algo me decía que no lo hiciera, así que decidí perder
el tiempo en Facebook, red social a la que soy adicta, en lo que me
tranquilizaba. La etapa del remordimiento empezó, había sido muy feliz,
divertido y cansado mi fin de semana, pero había faltado a algunos eventos
familiares importantes, pensé que era la razón de mi angustia. Acto seguido,
reviso nuevamente el Facebook y encuentro lo que buscaba, malas noticias mi tío
se había puesto mal, en esos momentos, me entró un bloqueo, qué hacer, llamar a
mis papás, despertar a mi hermana, esperar noticias, marcarle a mis tíos,
desesperada por estar lejos de mi casa, sentí que mi corazón iba a salir
disparado de tanta angustia. Lamentablemente duró poco el momento, una hora
después, mi primo me confirmó la noticia, mi tío acaba de fallecer. Qué, cómo,
yo aquí viendo, viviendo todo por las redes sociales (face y whats), ya por
supuesto, escribiéndome con mi familia, yo lejos por irme de fiesta, sin poder
abrazarlos, sin poder derramar lágrimas junto a ellos, sin estar.
Desesperación,
es la pérdida de ánimo y de paciencia causada por la impotencia de lograr algún
fin, sentimiento horrible la verdad, corroe las venas con miedo y tristeza, sin
saber qué hacer bloquea tu mente, y en eso, kabum!, debes actuar, así que
después de bloquearme, de arrepentirme de estar lejos de casa, de pasar por
todos los remordimientos, de controlarme para no caer en al borde del llanto,
les pedí a mis amigos ir a la central a cambiar el destino de mi regreso, para
darle el adiós a mi tío cuanto antes. Para mi desgracia, el siguiente camión y
único en el que había lugar, llegó en la noche a Celaya.
Tristeza,
sentimiento de melancolía que se produce por una pena, por fin llegué al
velorio, ver a mi familia, abrazar a mis primos, dar el pésame a mi tía, ver el
ataúd, fue muy triste, gracias a Dios había visitado a mi tío unos días antes.
Tuve una pequeña charla con mi hermana y por decisión unánime ella se
regresaría a Querétaro y yo velaría a mi tío con mi mamá toda la noche, mis condiciones de manejar no
eran óptimas, al otro día tuvimos que resolver los problemas del trabajo por
teléfono, y lo demás postergarlo al martes. Los momentos difíciles bloquean la
mente, el adiós de un ser querido es un sentimiento que no se lo deseo ni a mi
peor enemigo. El lunes transcurrió, fuimos llegando a la casa en la noche, el
hambre había desaparecido desde un día anterior y el sueño y cansancio parecían
ser unos entes apoderados de nuestros cuerpos, así que lo único que pensaba era
en dormir. Tiempo, recordemos que hoy lunes debía estar haciendo lo que no
había hecho los otros días, oh por Dios.
Esfuerzamiento sobrenatural, este estado lo inventé, es cuando sin saber de dónde las energías aparecen excediendo las posibilidades humanamente razonables, es decir, cuando sin saber de dónde, ni cómo, ni entiendes, pero tienes la energía para después de todo, festejar a tu Mamá, sí, llegamos al martes y he de confesar, olvidé que era 10 de mayo, por Dios, había que compensarlo, mi hermana sugirió llevarla a desayunar, consentirla, estar con ella, todos estamos muy desgastados, y aun así, la pasó bien mi mamá todo el día, las fuerzas y ganas salieron de una forma inexplicable. Pongan atención, hoy trabaje sólo en ratos, en mi trabajo me daban la tarde, pero a todo esto, llevo muchos días sin estar.
Bloqueamiento,
este estado también me lo inventé, el miércoles este estado estaba con todo, por más
que me esforcé en pensar y moverme, ni mi cuerpo ni mi mente reaccionaron,
habían sido muchos días sin dormir y con emociones al por mayor. Ahora sí
empecé a preocuparme, no he trabajado y ya debo no sé cuántos días, lo peor mi
mente ni lo entiende. Sólo sé que mi jefa comprende perfecto este estado, porque
estamos iguales, pero, qué hacer, en todos los trabajos te ayudarían, te
apoyarían o ya te hubieran botado, estoy segura que en mi trabajo anterior me
hubieran exigido ir a resolver el caos, aparte de descontarme el día, hubiera quizá
tenido que pagar con creces los pendientes olvidados, la verdad estoy en la
gloria.
Resignación,
aceptación de una adversidad o una situación, esta parte empezó el jueves cuando sin ganas de hacer cosas ni fuerzas, había que trabajar agradecida por
la tolerancia demostrada, así nos fuimos jueves y viernes, intentando de todas
las formas concentrarme en lo importante, tratando de con esfuerzo y sin fallas
regresarles a mis jefes todo el apoyo demostrado. Ahora sí, por fin, llegó el
fin de semana recuperaríamos energías, descansando un poco, eliminando el
estrés, viendo tele, saliendo un rato, viendo ganar a mi equipo en el fútbol,
las emociones se empezaban a nivelar, parecía que todo volvería a la normalidad. Trabajo mañana lunes vamos con todo, pensé.

Devastación,
destrucción completa de las emociones, recuerdo escuchar sonar el despertador,
en eso abrí los ojos y mi mamá estaba frente a mí, sin decir nada sentí mi
corazón palpitar al por mayor, mi mamá sólo dijo vamos a casa de tu Abuelo, como
pude entre sueños cuestioné el hecho, lo único que alcance a oír fue que
parecía que mi Abuelo había fallecido, a lo lejos vi a mi papi shockeado y salieron de mi cuarto, qué enserio, esto no es real,
en lo que reaccioné después de bloquearme varios minutos, sonó el teléfono, mi
mamá me confirmó la noticia. No podría creerlo, mi corazón sentía que se
derretía, había omitido mencionar que hacía poco más de un mes que otro tío
había fallecido, qué, esto no estaba pasando. Cómo, porqué, no debería, tantas
cuestiones pasan por la mente sin respuesta, realmente es horrible. Mi papá
despidiendo a su papá, la verdad, entre actuar en los trámites, la funeraria,
la misa, las flores, empiezas a actuar por inercia. Ya en casa de mi abuelo,
nunca olvidaré tal sentimiento, la tristeza cuando se lo llevaban, verlo salir de su casa, mis
ojos se vidriaron, vámonos a lo que sigue le dije a mi mamá y aguantando las
ganas de mandar todo a volar, nos fuimos a darle el último adiós a mi Abuelo. Ya en la tarde, cuando el bloqueo
me lo permitió, avise a mis jefes, por supuesto que sabían que pasaba, lo único
que alcance a leer es no te preocupes te mando un abrazo.
Estando
en este punto, sólo puedo agradecer a Dios de estar en un trabajo donde me apoyan,
creo que a este paso llevaría una quincena menos, saben que por supuesto haré
lo que sea para recompensar ese tiempo, sobretodo el apoyo. Es increíble saber
que no será una preocupación más, claro que el trabajo me estaban esperando, y
que ahora los pendientes deben salir más rápidamente, y que si es necesario
saldré más tarde, pero la diferencia es que la tranquilidad, sentimiento que te
da paz y armonía, de estar en un trabajo con apoyo, con seres humanos con
corazón, esto sí que es increíble, pero sobretodo es necesario gritarlo al mundo, mi trabajo es lo máximo.
Con
todos estos sentimientos, lo que quiero concluir es que hay veces que las
situaciones se ponen extremas, pero cuando tienes los pilares bien puestos,
siempre saldrás bien de todas las circunstancias. Compartiendo mi mayor secreto el orden de los pilares que mueven mi vida son primero Dios, segundo mi familia, tercero mis amigos y cuarto mi trabajo, lo demás vendrá solo. Afortunadamente todos están bien puestos y solventados, y si hay necesidad de priorizar, está demás decirlo.
LiliRodríguez / 19MAY-16